Un empresario belga, primer muerto por burundanga en España

El hombre fue drogado en un local nocturno de Gran Canaria, en el 2015, pero hasta ahora no había confirmación oficial de la causa de la muerte

El Periódico / Barcelona

Philippe Vandendorpe, que falleció por burunganda en el 2015. / PERIODICO

Origen: Un empresario belga, primer muerto por burundanga en España

El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses acaba de documentar en Canarias el primer caso en España de muerte por escopolamina, la popular burundanga, la droga que supuestamente emplean algunos delincuentes para lograr la sumisión total de la persona a la que se administran. La víctima fue un famoso empresario belga, Philippe Vandendorpe, que, en compañía de otros cuatro amigos, fueron a cenar al local de ocio nocturno Red Hot. Los hechos ocurrieron el 24 de febrero de 2015. Días después, el 1 de marzo, la Policía detuvo a dos prostitutas, acusadas de un presunto delito de homicidio. La presencia de la burundanga en el suceso no ha tenido confirmación oficial hasta ahora.

Cinco funcionarios adscritos a ese organismo del Ministerio de Justicia en Canarias y en Madrid publican en el último número de la revista de la Asociación Española de Toxicología las circunstancias en las que murió en febrero de este año un empresario belga al que drogaron en un local nocturno de Playa del Inglés, en el sur de Gran Canaria, y cuya muerte se debió a la ingestión de escopolamina.

Incrementado su uso

En España, relatan los autores, muy pocas veces se ha podido probar el uso de escopolamina, a pesar de que “se ha incrementado notablemente su interés mediático y social”, fundamentalmente por los relatos de quienes denuncian haber sido drogados con burundanga por alguien que les robó o les agredió sexualmente.

El trabajo relata un caso cierto, el que sufrieron dos hombres este invierno en el sur de Gran Canaria: un varón de 45 años y otro de 55 que se sintieron muy mal tras tomar unas copas en un local.

Los dos presentaron síndrome anticolinérgico, midriasis y agitación psicomotriz. Los médicos consiguieron intervenir a tiempo con el primero de ellos, pero el segundo, Philippe V., falleció.

El superviviente relató a los investigadores que habían bebido alcohol, pero que no habían tomado droga alguna, lo que hizo sospechar de que alguien les dio burundanga para desvalijarlos.

La autopsia del fallecido, las muestras biológicas y el contenido de una bolsa con una sustancia blanca que se logró incautar sirvieron para establecer que habían sido drogados con escopolamina.

“Se confirma por tanto la presencia de esta sustancia como medio de sumisión para cometer un delito, dando lugar al primer caso de fallecimiento por escopolamina en España”, resumen los autores del artículo, cuya primera firmante es Inmaculada Frías, miembro de la delegación en Canarias del Instituto Nacional de Toxicología.

 

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