Dónde van nuestros residuos después de tirarlos

Origen: Dónde van nuestros residuos después de tirarlos

  • Seleccionar las diferentes fracciones de la basura que generamos y desecharla en el contenedor adecuado es solo el principio del viaje que hacen los residuos
CRISTINA DÍAZ

Separar las distintas fracciones de basura se traduce en menos residuos y mayor ahorro energético. Si ya sabes en qué contenedor debe ir cada cosa puede que ahora te preguntes, ¿dónde van el contenido de estos después? El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) dispone de un eficiente sistema de tratamiento de residuos, con una red de instalaciones que cubren los 36 municipios que la componen.

Una vez los servicios municipales recogen el contenido de cada una de las distintas fracciones de basura doméstica, esta se reparte por una serie de centros donde se trata de sacar el máximo partido, ya sea reciclándolos o convirtiéndolos en algún otro recurso de utilidad.

De la fracción resto todavía se extraen materiales reciclables, como plásticos y embalajes, así como materia orgánica que puede revalorizarse

El viaje de los residuos orgánicos

Son cuatro los Ecoparques que recogen la fracción orgánica y separan la fracción resto, situados en Barcelona, Sant Adrià de Besòs, Montcada i Reixac i Hostalets de Pierola. En estas plantas se separan los recursos aprovechables de la fracción resto (la que acaba en el contenedor gris). Si, por error o descuido, se han colado materiales que pueden aprovecharse (latas, envases de plástico o vidrio, por ejemplo), se separan.

En estos “ecoparques” es donde se convierte la fracción orgánica en biogás, una fuente de energía renovable que se genera con la degradación de estos residuos y que sirve para producir electricidad que, más tarde, irá a la red eléctrica convencional. De la misma forma, con el procesamiento de estos residuos obtenemos un abono orgánico de gran calidad, llamado compost y que se utiliza en agricultura y jardinería.

(Getty Images)

Solo se puede generar el compost con la materia orgánica que está bien separada en origen. La que se destina al contenedor gris no es apta para este uso, porque puede estar contaminada por otras sustancias perjudiciales. Esta materia orgánica pierde su utilidad a nivel agrícola y solo se le puede dar un uso básico de valorización energética u obras públicas. De aquí la importancia de separar bien la materia orgánica.

Esa misma labor, pero solo con residuos procedentes de la fracción orgánica también se realiza en las dos plantas de compostaje que el AMB dispone en Torrelles de Llobregat y en Sant Cugat del Vallés.

Así que tus pieles de plátano y aquellos macarrones que no pudiste terminar, junto con restos de frutas y verduras procedentes de los mercados municipales y residuos que vienen de labores de mantenimiento de los parques públicos vuelven a ti para alimentar tu portátil mientras disfrutas de tu serie favorita. ¿Verdad que ha valido la pena el esfuerzo?

Los residuos orgánicos se transforman en biogás que sirve para producir energía eléctrica. También se convierte en un abono orgánico de alta calidad

¿Dónde van los envases?

Te has fijado que tiramos en el mismo contenedor botellas de agua y de detergente junto con latas de atún. El contenedor amarillo recoge materiales de lo más diverso, aunque se desechan juntos para facilitarnos el trabajo de separación. En tres plantas de selección situadas en Montcada i Reixac, Gavà y Molins de Rei se procede a separar los diferentes tipos de envases… y algún otro material que se cuela por error.

Los residuos que van al contenedor amarillo son de muchos tipos distintos. Aunque se desechan juntos para facilitarnos la labor, luego deben separarse en las plantas de selección

Así se recuperan metales, brics y plásticos de diferentes tipos: como opaco natural y de color (polietileno de alta densidad), blando y film (llamado polietileno de baja densidad), plásticos transparentes como los de las botellas de agua (llamado polietileno tereftalato o PET) y una mezcla diversa de materiales plásticos que incluye el polipropileno, PVC y otros.

¿Y qué pasa con lo que no se puede reciclar?

¡También se aprovecha! Los residuos “insalvables” de la fracción resto viajan a Sant Adrià de Besòs. Allí, frente las emblemáticas tres chimeneas, se encuentra la gran Planta Integral de Valorización de Residuos, el único equipamiento que valoriza los residuos a partir de la incineración. O lo que es lo mismo, esos pedacitos de cosas inservibles se queman (junto a otros residuos que generan los municipios) y se transforma una gran cantidad de energía eléctrica y vapor que vuelve a la red de climatización de esa zona. Todo se aprovecha.

 

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