¿Qué fue del entrañable ‘Totò’ de ‘Cinema Paradiso’?

Salvatore Cascio nos robó el corazón en la mítica película de Giuseppe Tornatore

Origen: ¿Qué fue del entrañable ‘Totò’ de ‘Cinema Paradiso’?

  • Salvatore Cascio nos robó el corazón en la mítica película de Giuseppe Tornatore
Barcelona

Giuseppe Tornatore filmó su obra maestra, Cinema Paradiso, hace ya treinta años, en 1988. El cineasta italiano supo conquistar a público y crítica con una preciosa historia de amor al cine repleta de nostalgia que al mismo tiempo constituía un retrato sentimental de la Italia de la posguerra. Cinema Paradiso nos contaba la relación de amistad entre el proyeccionista de un pueblo siciliano, Alfredo, y un niño curioso y travieso que descubre su pasión por las películas desde la cabina del cine local donde trabaja Alfredo.

Salvatore era un pequeño de seis años huérfano de padre al que todos llamaban con cariño ‘Totò’ y, a lo largo de la película revivíamos su infancia y sus recuerdos convertido ya en un famoso director. El filme, adornado con la excelente banda sonora de Ennio Morricone, ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa y cosechó un éxito a nivel internacional.

El reparto estaba formado por Jacques Perrin, Philippe Noiret, Leopoldo Trieste, Marco Leonardi, Agnese Nano y Salvatore Cascio. Este último fue el encargado de dar vida al protagonista en su etapa infantil. Su mirada chispeante y su pícara sonrisa nos enamoraron de inmediato, tal y cómo habían hecho anteriormente otros jovencísimos actores como Jackie Coogan en El chico (1921), de Charles Chaplin; Ricky Schroder en Campeón (1979) o más tarde Giorgio Cantarini como Giosuè en La vida es bella (1997), de Roberto Benigni.

Cascio tenía solo ocho años cuando fue seleccionado para el papel. Y no fue tarea fácil. Había escenas que se grababan de madrugada y el pequeño se dormía en todas partes. Sin embargo, el actor siempre ha recordado con cariño el rodaje: “Tornatore me enseñó muchas cosas: me ayudó a actuar y, entre una escena y otra, me dejaba jugar al fútbol”, aseguró en una entrevista.

'Totò' mira embelesado una película en 'Cinema Paradiso'
‘Totò’ mira embelesado una película en ‘Cinema Paradiso’ (Les Films Ariane)

“¿Qué significa el cine para ti?”, le preguntó el director durante el proceso de casting. El chaval, que no había ido al cine en su vida, contestó: “No sé… ¿Una tele muy grande?”. Tornatore guardó silencio durante unos instantes y después, cautivado por la espontaneidad de su paisano, no pudo evitar soltar una carcajada. El filme se rodó en Palazzo Adriano, la misma localidad en la que vivía la familia Cascio, y el rodaje fue toda una aventura.

Previamente, Salvatore había debutado en la pequeña pantalla ejerciendo de robaplanos del cómico Maurizio Constanzo en el Maurizio Constanzo show del canal 5 de la televisión italiana. De allí saltó directamente al filme que le otorgó la fama. Se metió en la piel de Totò como si lo hubiera hecho toda la vida, con una naturalidad contagiosa, y como recompensa se llevó el Bafta al mejor actor de reparto, superando a pesos pesados de la actuación como el Al Pacino de Dick Tracy; el John Hurt de El prado o el Alan Alda de Delitos y faltas.

Salvatore Cascio con su Bafta al mejor actor de reparto por su papel de 'Totò' en 'Cinema Paradiso'
Salvatore Cascio con su Bafta al mejor actor de reparto por su papel de ‘Totò’ en ‘Cinema Paradiso’ (Archivo)

Todo el mundo caía rendido ante el encanto de ese niño siciliano alegre y espontáneo y no eran pocos los que le auguraban un brillante futuro en la interpretación. Tras el fulgurante éxito de Cinema Paradiso, decidió cambiar su nombre artístico por el de Totò Cascio y participó junto a Franco Nero y Fernando Rey en el drama de Beppe Cino Diceria dell’untore (1990). Ese mismo año se codeó con Peter Ustinov en la comedia Cuarenta camaradas y repitió al lado de Tornatore en la comedia dramática Están todos bien. En 1991 intervino en la serie de televisión Il ricatto y en The Pope Must Die, de Peter Richardson.

Sin embargo, jamás pudo igualar el recuerdo de su entrañable personaje y decidió despedirse de la escena en 1992 tras intervenir en Jackpot, donde tuvo de compañeros de reparto a Adriano Celentano y Christopher Lee.

Con 13 años retomó sus estudios y, lejos de caer en desgracia, su vida hizo su curso ajena a la inestabilidad de un oficio para el que no estaba realmente preparado. Pese a todo, en 1999 intentó volver a la industria cinematográfica con el olvidable telefilme Il morso del serpente, de Luigi Parisi, y en 2005 le pudimos ver en Padre Speranza al lado de Bud Spencer.

Cascio en el TCM Classic Film Festival 2016
Cascio en el TCM Classic Film Festival 2016

A sus 38 años, regenta dos supermercados y un negocio de hostelería en su pueblo natal, Palazzo Adriano. Se ocupa él mismo de su propio restaurante y de un Bed and Breakfast que tiene un nombre bastante cinematográfico: L’Oscar dei Sapori, en clara alusión a la estatuilla dorada recibida por Cinema Paradiso.

Cascio, al que no le molesta en absoluto que todavía le recuerden por su mítico rol, comentó en 2013 al diario The Guardian que “cuando comienzas como un niño actor, la transición a actor adulto es muy difícil. De pequeño, actúas de forma natural y espontánea; pero conforme te haces mayor, actuar parece que se convierte en algo que tienes que estudiar; se convierte en trabajo. Y yo nunca quise realmente ser un actor”.

A sus 38 años, regenta dos supermercados y un negocio de hostelería en su pueblo natal, Palazzo Adriano

 

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