Niños que crecen cerca de la naturaleza tienen mejor desarrollo cerebral – Medio Ambiente

Origen: Niños que crecen cerca de la naturaleza tienen mejor desarrollo cerebral – Medio Ambiente

Cultura ColectivaMIÉRCOLES, 28 DE FEBRERO DE 2018 16:50

Científicos españoles comprueban que los niños que crecen en contacto con la naturaleza tienen mayor capacidad de atención, análisis y memoria

Crecer con la naturaleza a la vista de la ventana o de una breve caminata, incluso en las ciudades más pobladas y contaminadas del mundo, es bueno para la salud.

Así lo aseguran investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), quienes a través de una serie de pruebas determinaron que «la exposición a zonas verdes en la infancia está vinculada con cambios positivos en las estructuras cerebrales».

Si se apela a la cultura popular parece obvio, pero hasta ahora no se tenían mediciones exactas del vínculo entre la exposición a áreas verdes y el desarrollo positivo de las estructuras cerebrales.

La muestra de 253 niños de distintas zonas de Barcelona le probó a los investigadores algunas hipótesis, como que los niños que viven en hogares rodeados de espacios más verdes tienden a presentar mayores volúmenes de materia blanca y gris en áreas del cerebro vinculadas a la función cognitiva, lo que implica beneficiosos en el desarrollo de los niños.

Las pruebas de memoria y atención fueron hechas a 253 niños de 39 escuelas en Barcelona. (Foto: Pexels)

El Proyecto Breathe cobija esta investigación dentro de una serie de análisis que indagan sobre el impacto de la contaminación en la salud y el desarrollo cerebral de niños, y a través de las cuales han probado que la contaminación genera un efecto negativo en la capacidad de atención, el análisis de problemas y la memoria.

Las pruebas tomaron en cuenta el desarrollo cerebral de los niños desde su nacimiento hasta los 7 y 11 años y siguieron su educación en 39 escuelas de Barcelona. A lo largo de este tiempo, los investigadores realizaron cuatro visitas de control y en ellas les hicieron pruebas de análisis de información, atención y memoria.

Las pruebas del impacto de la naturaleza resultaron positivas a nivel neurológico para los niños que crecieron en ambientes con poca contaminación y en contacto con la naturaleza, en cambio para los que crecieron en zonas urbanas con poco contacto natural fueron negativas respecto a la restauración neurológica y la estimulación psicológica como la creatividad.