Fotos: En los alrededores de la plaza de Ramales | Madrid | EL PAÍS

Origen: Fotos: En los alrededores de la plaza de Ramales | Madrid | EL PAÍS

11 fotos

Cada semana, una selección de fotos de la ciudad

    • DOS MILAGROS, VIRGENCITA. La discreta virgen de la Rinconera tiene estos días trabajo. Sola, ahí, digna en su impoluta vitrina, tenaz ante sana liberación de las costumbres que pululan por el Madrid de los Austrias, la Dolorosa aún puede echarnos una mano. Si no le desconcentra el incómodo ruido de la bajante, sus plegarias podrían escucharse lo suficientemente alto como para evitar dos catástrofes. Una es técnica. La otra, moral, metafísica: clama al cielo, para que nos entienda. Vamos a necesitar dos milagros. El primero, no sucumbir ante el arreglo de Madrid Central, virgencita. Rezamos para que no nos desespere la impaciencia del atasco ni nos desvíen de la senda los radares. El otro, que ahí, enfrente de donde usted se encuentra, en ese vértice entre la plaza de Ramales y la calle de Vergara, no trasladen a la momia de Franco y acabe armando un terremoto en La Almudena. Usted que ha sido testigo de tanto escarnio, apiádese. Usted que se conserva ahí, tan lozana tras el brillo desconcertante del cristal, perfumada de flores, con el entrecejo sufriente y su manto bordado, guárdenos en sus oraciones. Le quitamos la cañería, le acicalamos los lamparones de la fachada. Por la dignidad colectiva de sus hijos, ruegue por nosotros.
      1DOS MILAGROS, VIRGENCITA. La discreta virgen de la Rinconera tiene estos días trabajo. Sola, ahí, digna en su impoluta vitrina, tenaz ante sana liberación de las costumbres que pululan por el Madrid de los Austrias, la Dolorosa aún puede echarnos una mano. Si no le desconcentra el incómodo ruido de la bajante, sus plegarias podrían escucharse lo suficientemente alto como para evitar dos catástrofes. Una es técnica. La otra, moral, metafísica: clama al cielo, para que nos entienda. Vamos a necesitar dos milagros. El primero, no sucumbir ante el arreglo de Madrid Central, virgencita. Rezamos para que no nos desespere la impaciencia del atasco ni nos desvíen de la senda los radares. El otro, que ahí, enfrente de donde usted se encuentra, en ese vértice entre la plaza de Ramales y la calle de Vergara, no trasladen a la momia de Franco y acabe armando un terremoto en La Almudena. Usted que ha sido testigo de tanto escarnio, apiádese. Usted que se conserva ahí, tan lozana tras el brillo desconcertante del cristal, perfumada de flores, con el entrecejo sufriente y su manto bordado, guárdenos en sus oraciones. Le quitamos la cañería, le acicalamos los lamparones de la fachada. Por la dignidad colectiva de sus hijos, ruegue por nosotros.RAUL CANCIO |TEXTO: JESÚS R. MANTILLA
    • Plaza de Ramales y alrededores.
      2Plaza de Ramales y alrededores.RAÚL CANCIO
    • Plaza de Ramales y alrededores.
      3Plaza de Ramales y alrededores.RAÚL CANCIO
    • Plaza de Ramales y alrededores.
      4Plaza de Ramales y alrededores.RAÚL CANCIO
    • 5RAÚL CANCIO
    • Plaza de Ramales y alrededores.
      6Plaza de Ramales y alrededores.RAÚL CANCIO
    • Plaza de Ramales y alrededores.
      7Plaza de Ramales y alrededores.RAÚL CANCIO
    • Plaza de Ramales y alrededores.
      8Plaza de Ramales y alrededores.RAÚL CANCIO
    • Plaza de Ramales y alrededores.
      9Plaza de Ramales y alrededores.RAÚL CANCIO
  • Plaza de Ramales y alrededores.
    10Plaza de Ramales y alrededores.
  • Plaza de Ramales y alrededores.
    11Plaza de Ramales y alrededores.RAÚL CANCIO

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.