El ‘black metal’ en el lugar donde se conjuró | Televisión | EL PAÍS

Origen: El ‘black metal’ en el lugar donde se conjuró | Televisión | EL PAÍS

Movistar + presenta ‘Jon & Joe’ con un reportaje musical de Jon Sistiaga y Joe Pérez-Orive

En el centro, Joe Pérez-Orive y Jon Sistiaga, entre los miembros de la banda Transyuggoth.
En el centro, Joe Pérez-Orive y Jon Sistiaga, entre los miembros de la banda Transyuggoth.

“El black metal es como el blues. Nos sirve para lidiar con la depresión, los fantasmas, la locura…”. Así define un cantante noruego este subgénero del heavy metal en el reportaje In the name of Satan, primer capítulo de Jon & Joe —el programa aún no tiene confirmadas otras entregas—, que indaga sobre la otra cara de esa música, conducido por el periodista Jon Sistiaga y el musicólogo y presentador Joe Pérez-Orive (miembro también del jurado de Operación Triunfo). En el reportaje, los reporteros viajan a Noruega para indagar en las raíces de este estilo, que nació a mediados de los años ochenta y se caracteriza por las voces guturales, guitarras oscuras, ritmos veloces y temáticas como el satanismo o el paganismo. Pese sus sombríos inicios, con quema de iglesias, suicidios y asesinatos incluidos, el black metalse ha convertido en un símbolo del país nórdico. Movistar + estrena el capítulo el lunes 17 en el canal #0 (22.00).

“Lo que más me chocó es que el clima y la geografía influyen a la hora de crear música. El frío, la naturaleza y el clima extremo hacen que la gente cree música extrema. Tiene sentido que en Jamaica se haga reggae o en Seattle surgiera el grunge”, reflexiona Pérez-Orive. Para Sistiaga, el black metal es “una de las últimas vanguardias culturales de Europa, una expresión artística rompedora que fue como un agujero negro para sus creadores, que fueron devorados”. “Son orcos cantando, pero exquisitamente educados. Van a los conciertos como si fueran a una misa. Absorben la música de manera pura, sin móviles ni postureo. También beben mucho. Es una evasión radical”, concluye el periodista.

En el episodio son recurrentes los gags y las pinceladas humorísticas, visuales y narrativas. “Tenemos una mentalidad muy abierta en ambos casos y, pese a los prejuicios, optamos por jugar, como los anglosajones. Si fueran dos presentadores ingleses no nos chocaría tanto y hay que terminar con eso”, argumenta Alfonso Cortés-Cavanillas, codirector del episodio junto a los dos protagonistas y dueño de la productora La Caña Brothers, que factura el episodio. Cortés-Cavanillas explica que la idea del formato surgió “en una comida con Jon y Joe hablando sobre formatos musicales para televisión. “Todo el mundo escucha música y es el arte más universal. Por ello empezamos a plantear temas a los que les pudiéramos dar una visión social”, apunta. La grabación del reportaje, que tiene una duración de 52 minutos, duró una semana y el presupuesto fue de unos 60.000 euros.

Sistiaga y Pérez-Orive viajan a Oslo y Bergen, recorren localizaciones donde se forjó el estilo musical y entrevistan a varios de sus representantes. Uno de ellos es Jørn Necrobutcher Stubberud, bajista de Mayhem y único fundador de la banda superviviente. Explica por qué abandonó el grupo, fundado en 1984, tras el suicidio del vocalista, Dead, y antes del asesinato del guitarrista, Euronymous, a manos de Varg Vikernes, otro miembro del conjunto. En 1992, varias iglesias cristianas y protestantes fueron quemadas parcial o totalmente por presuntos fans de esta música.

Vikernes fue condenado a 21 años de cárcel por el asesinato y contra él se presentaron también cargos por la quema de tres templos. Ahora, políticos del país reciben clases de historia del black metal, “porque suele ser un tema de conversación recurrente cuando viajan o reciben visitas, como el reggae en Jamaica”.

Jon & Joe no tienen confirmada una continuidad. Pese a ello, los dos protagonistas y el director ya cuentan un porrón de temas sobre la mesa, siempre que encierren “una historia “una historia interesante detrás”: ¿Qué ocurrió con Milli Vanilli?, la música de ascensor, la del desierto, el trap, cómo los músicos sobrevivieron en Tombuctú a la llegada del ISIS”, citan de carrerilla los dos. “Nos fascina que con siete notas, iguales para todos, en el mundo surjan tantas maneras de interpretarlas”, concluye Pérez-Orive.

PRÓXIMOS CAPÍTULOS

María José Rodríguez, gerente de contenidos de #0 y Movistar +, no desvela si el capítulo tendrá continuación, aunque este termina con un “próximamente”, que deja caer que el próximo versaría sobre música cristiana: “In the name of Jesus”, matiza Sistiaga. Rodríguez recuerda que “la música es una de las líneas de programación, “junto al humor, el entretenimiento más atrevido o diferente y la actualidad con programas más sociales”. “Hacía mucho que la música no tenía presencia en televisión. En el equipo de contenidos somos muy musiqueros y creíamos que era algo que faltaba. Era una demanda del público y de la industria musical”, argumenta Rodríguez. “La Caña Brothers, productora del programa, es una de nuestra productoras de confianza y la intención, si este episodio funciona, es hacer más”, afirma Rodríguez.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.