Ni locos, ni gritos, ni risas

Testimonio de los beneficios del arte dramático para la salud mental, asegura que la magia que se despliega sobre las tablas lleva al intérprete al momento presente y a “aparcar las obsesiones”. Y luego están los terapéuticos aplausos. “La gratificación del público, entre el que están amigos y familiares, te valida muchísimo. Piensas: ¡He hecho algo grande!”. Un subidón.

Continuar leyendo …

Timothée Chalamet, el nuevo huracán de Hollywood | Gente y Famosos | EL PAÍS

Quien también sonrió a Chalamet, al menos durante una temporada, fue Lourdes León, la hija de Madonna. Un romance que puso al actor en el mapa pero no dejó huella en el corazón de Timothée. “De verdad que me gustaría decir que he vivido un amor tan intenso como el de la película pero no sería verdad”, acota con una sonrisa.

Continuar leyendo …