Lower Fourquet | Babelia | EL PAÍS

Quizás alguien se enfade, pero por muchas vueltas que le damos no encontramos un modelo diferente al actual que permita desarrollar a un artista su trabajo, a la vez darlo a conocer y asumir todas las gestiones derivadas de las exposiciones y ventas. Sobre todo hablando de artistas de media carrera. Lo que pasa que no es lo mismo llamar galería a una empresa con 50 trabajadores que a una de dos y un becario, como en nuestro caso. Siempre respetando el trabajo de cada uno, sobre todo el del becario. La viabilidad es limitada si no tienes claros los objetivos y ‘un plan de negocio’. Somos empresas, culturales, pero empresas y los números tienen que salir. El galerista asume la faceta de interlocutor para el artista y la de advisor para el coleccionista. Con el primero se habla y se discute de arte y hasta se ejerce de psicólogo, y con el segundo… también. Dicho esto, lo que sí tenemos claro es que el modelo clásico de galería está cambiando. No sabemos muy bien hacia dónde, pero intentamos no perdernos por el camino.

Continuar leyendo …

El mercado del arte crece en 2017 tras dos años de pérdidas | Cultura | EL PAÍS

El informe, recientemente publicado, de dicha cita y del banco suizo UBS sobre el mercado del arte ofrece varios datos alentadores: tras dos años de caídas, en 2017 las ventas aumentaron en un 12% hasta alcanzar los 51.539 millones de euros y con China ocupando el segundo lugar, del que desbanca Reino Unido: ya representa el 21% de las adquisiciones frente al 20% del mercado británico. EE UU sigue a la cabeza, acaparando un 42% de las transacciones.

Continuar leyendo …

Jerónimo Elespe: “Lo importante es el arte, no el artista” | Cultura | EL PAÍS

Elespe (Madrid, 1975) decide lo que cubre y deja a la vista el tiempo de trabajo, años incluso, que le dedica a cada pieza. Eso crea un misterio, una tensión, una condensación de información que está seguro de que se percibe, aunque la realidad se quede para él. Y así es. Cada obra es una pequeña puerta —minúscula a veces, de tres o cuatro centímetros— a ese universo interior del artista, a un caldo de cultivo para el que no se sabe si es mejor usar un telescopio o un microscopio. Esa concentración se materializa en su estudio del centro de Madrid, casi una copia de los que ha tenido en Manhattan, Brooklyn o Malasaña, lo genera su obra, su forma de crear. En la entrevista que mantuvo con este periódico dejó varias veces claro que lo que importa fundamentalmente es el arte y que todo en su vida gira en torno a la creación: su hogar, sus lecturas (es un ávido lector y en cualquier momento de la conversación hace referencias tanto a Pynchon o Nabokov como a la última columna que haya leído de Javier Marías o de Alberto Olmos), lo que escribe —que por ahora no ha pensado en publicar—. Su estudio es el epicentro de su casa y la palabra “celda” en el sentido monacal tiene sentido cuando se conoce: pequeño y austero pero cálido —predomina la madera— ordenado y limpio —dice ser así cuando trabaja—.

Continuar leyendo …

Isabel Muñoz, como plástico en el agua | Cultura | EL PAÍS

Para poder fijar con su cámara “el misterio de lo que hay bajo las aguas”, Muñoz aprendió a bucear como una experta. “Al fin y al cabo, los humanos somos agua”, apunta. A una profundidad de entre 3 a 5 metros y en mares cristalinos, Muñoz pasó en remojo jornadas de hasta 12 horas, en las que se comunicaba mediante signos con sus retratados, para indicarles cómo quería que se movieran. “A veces, teníamos que subir a la superficie porque era imposible entendernos”, recuerda. Así logró congelar saltos y piruetas de bailarina, un hombre con los brazos abiertos como un crucificado o desnudos envueltos en la sensualidad del plástico. Muñoz se ayudó de dos flases para potenciar la débil luz solar que deja pasar el agua y para contrarrestar la lente de la carcasa que protegía a la cámara.

Continuar leyendo …

Nihilismo positivo | Babelia | EL PAÍS

Probablemente el arte contemporáneo sea una de las áreas peor tratadas por las administraciones públicas, mantiene una de las peores relaciones con la ciudadanía, en parte por esa falta de apoyo, en parte por el desconocimiento y en parte porque desde el arte contemporáneo hay muchas cosas que no se están haciendo bien. Si hablamos de apoyo económico la respuesta es que no y si hablamos de apoyo institucional tampoco, basta con escucha lo que dicen del arte contemporáneo español algunos directores de grandes instituciones españolas más allá de nuestras fronteras. Es decir, sin una estructura estable de apoyo con recursos económicos suficientes -no sólo por la cuantía sino por el cómo se hace- y sin unas instituciones que realmente apoyen el tejido local -miremos la programación de nuestras instituciones y la proporción de artistas propios que en ellas se muestran- parece difícil decir que en España se apoya el arte contemporáneo.

Continuar leyendo …

El dibujante olvidado de la Belle Époque | Cataluña | EL PAÍS

Las mujeres tipo Cardona ilustraban el interior y la portada de revistas y libros y se exponían en salones y galerías de París, pero también de Barcelona, llegando a estar considerado uno de los grandes dibujantes de prensa satírica y humorística de entonces; unas mujeres que también aparecían en los muchos y llamativos carteles que creó para publicitar marcas de bebidas, cigarrillos y bicicletas.

Continuar leyendo …