El suicidio de las hermanas vírgenes aguanta el paso del tiempo | Cultura | EL PAÍS

En la literatura, Eugenides tiene otros espejos en los que mirarse. La siempre corrosiva y mordaz A. M. Homes ha hecho arder hasta los cimientos y en más de una ocasión –Música para corazones incendiados, Ojalá nos perdonen– a la aburrida (y frustrada) y vacía clase media norteamericana, y la aún por explotar Celeste Ng –Todo lo que no te conté– está siguiendo los pasos de uno y otra, a su manera: en sus historias, es siempre el forastero, el que viene de algún otro lugar, el que intenta adaptarse a esa vida que nadie calificaría de infierno en llamas pero en realidad lo es. ¿Y qué hay de la desorientación existencial, del inevitable limbo adolescente? Es muy probable que jamás hubiera existido Emma Cline, la Emma Cline escritora de Las chicas, si antes no hubieran existido las chicas Lisbon, y quizá, tampoco entenderíamos la eterna adolescencia de los personajes beckettianos de Tao Lin sin ellas. Han pasado 25 años, pero ellas siguen como el primer día. No envejecen. Se mudaron al País de Nunca Jamás.

Continuar leyendo …

Wakanda Pawa | Blog Africa no es un pais | EL PAÍS

El guión de Black Panther se basa en el cómic creado por Stan Lee y Jack Kirby para el número 52 de The Fantastic Four, publicado en 1966. Apareció en los quioscos pocos meses antes de que surgiera el partido de los Panteras Negras en Estados Unidos. Se trata del primer superhéroe negro de Marvel, predecesor de Falcon (1969), Luke Cage (1972), Green Lantern John Stewart (1971) y Black Lightning (1977). Firmas como las de Ta-Nehisi Coates , Roxane Gay o Nnedi Okorafor dan lustre a las portadas de los nuevos números de la franquicia en el siglo XXI.

Continuar leyendo …

“Nuestra sociedad está obsesionada con el sexo y hay mucha gente enferma”

Izaguirre vive en un sentimiento agridulce para con su país. Como les ocurre a no pocos españoles. Lo lleva dentro pero no se siente orgulloso: “Mi mamá me dijo ‘no me puedo creer que naciese en una dictadura y me vaya a morir en otra’. Venezuela es un país condenado al fracaso. Yo nací desarraigado, no entendía por qué nací allí aunque amo a mis padres y a mi ciudad. Me quería ir de Caracas con diez años. Lo conseguí a los 26, llegué aquí, conocí a Rubén y él fue la razón para decir ‘no regreso’. Es un conflicto brutal pero también una llama eterna. Mi teoría, muy personal, es porque están los venezolanos dentro. Si hubiese sido habitada por los alemanes… Alemania compró a la corona española la Capitanía General de Venezuela y si hubiese seguido así, seríamos como Mallorca. Pero no: los venezolanos se impusieron a este orden europeo, decidieron independizarse y la cagaron totalmente porque somos incapaces de asumir cualquier responsabilidad, de ser serios. El fracaso del país no es Nicolás Maduro, que es venezolano como yo. Somos nosotros”.

Continuar leyendo …

Entrevista: Édouard Louis: “Yo protegía a mis agresores homófobos” | Babelia | EL PAÍS

Sorprende también la falta de cultura que describe en su entorno.

R. Sí. Describo un mundo en el que la literatura está completamente ausente. Desde que nací hasta los 16 años nunca leí. Leer era, de hecho, un síntoma de afeminamiento. Son cosas que fomentan aún más la exclusión. Que te guste la escuela, someterte a su disciplina, también es cosa de maricas. Hay una especie de desajuste entre el sistema escolar y los hijos de clases populares. Se encuentran en el mismo espacio, pero no hablan el mismo idioma.

Continuar leyendo …

Una epopeya gay en la América del exterminio de los indios | Cultura | EL PAÍS

Hay una pregunta inevitable ¿Con esta historia de amor, travestismo, violencia y supervivencia en la América del XIX no se corre el riesgo de hacer poco plausibles a los personajes? “¿Por qué? Había historias así en aquella época en América. Solo había que contarlas”, responde algo más serio antes de enseñar dos fotos (en una, dos soldados posan sentados con una mano en la pierna del otro; en la otra, cuatro niños vestidos de niñas miran a la cámara). “¿Ves? Era obvio aunque no se dijera. Para un escritor esto es magia. Una foto sin más información, todo el espacio del mundo para crear”, explica.

Continuar leyendo …

La gran tomadura de pelo literaria de Romain Gary | Cultura | EL PAÍS

Cuando se suicidó, el 2 de diciembre de 1980, Gary había dejado al cuidado de su editor, Gallimard, un manuscrito en el que explicaba la invención de su seudónimo, un pequeño libro delicioso titulado Vida y muerte de Émile Ajar. En él, explica que cuando algunos insistieron en que Gary y Ajar eran la misma persona, no les creyeron. “No querían saber nada: Gary era incapaz de escribir algo así. Era un autor clasificado, catalogado, amortizado”, explica. Sin embargo, cuatro décadas después la visión de su obra ha cambiado mucho.

Continuar leyendo …

“No tenemos que limpiar a Woody Allen para que su cine sea bueno” | Cultura | EL PAÍS

R. Los espío por Internet, veo lo que escuchan, las series que ven… ¿Pero lo que sienten? Cómo serán las niñas de 17 ahora, seguro que muy distintas de lo que fuimos nosotras. Lo tendrán mucho mejor y mucho peor. Ahora tienen internet, mucha más información de todo y hay tantos personajes públicos interesantes en los que fijarse… En mi época solo tenía a la Deneuve, que me gusta, pero siempre hacía papeles de tonta, superpoco interesantes. Yo no podía identificarme con esa señora. Ellas tienen a Beyoncé, a Lady Gaga, a la cantante de Gossip, a escritoras feministas negras estadounidenses… Pero al mismo tiempo hay una violencia que yo no he conocido sobre la “putita”. En los ochenta no era bien vista, pero era posible… Yo lo pasé bien, te las podías arreglar, ahora una chica como era yo entonces… Shit para una chica hetero ahora ha de ser mucho más duro.

Continuar leyendo …

Igualdad: Ginoides | Opinión | EL PAÍS

Ahora que los autómatas han recuperado la notoriedad pública, conviene preguntarse si la robótica tiene algún ángulo de género. En nuestra ínfima microparcela del cosmos, los humanos nos vemos envueltos en cuestiones de género cada 100 milisegundos, que es más o menos lo que tardamos en enterarnos de algo. Pero los robots no tendrían por qué nacer lastrados por esos sesgos. Podrían ser ángeles sin sexo, o sin desigualdad entre sexos, que casi es lo mismo. Pero aquí, amigos, nos tropezamos con un obstáculo formidable.

Continuar leyendo …

David Bowie en el Tíbet | Cultura | EL PAÍS

No estamos ante un himno para las barricadas: recoge los últimos pensamientos de un monje tibetano, disparado por soldados chinos. En realidad, la simpatía de Bowie por el budismo venía de los años 60, tras devorar los textos de Jack Kerouac y otros autores beat. Le pegó fuerte el libro Siete años en el Tíbet, del nazi Heinrich Harrer. Pensó en retirarse a un monasterio budista pero le disuadió su amigo Chime Rinpoche, refugiado tibetano en Londres. En su primer LP (1967) incluyó Silly Boy Blue, sobre un aprendiz de lama.

Continuar leyendo …

En la cárcel de las musas | Cultura | EL PAÍS

El rompedor montaje de la escena de la bañera en Psicosis y el hecho de que fuera acompañada de música son productos del ingenio de Alma Reville, la esposa de Alfred Hitchcock, con quien cofirmó varios guiones. “En el nacimiento de la industria del cine había muchas mujeres que fueron saliendo a medida que aquello se convirtió en un gran negocio”, explica la guionista y directora Inés Paris, que se encargará de esta “curiosa pareja”.

Continuar leyendo …

Virginia Woolf, la escritora premonitoria inagotable | Cultura | EL PAÍS

Según las memorias de la escritora, sus recuerdos más intensos de la infancia no fueron de la vivienda de Londres, sino de Cornualles, donde la familia pasó sus vacaciones de verano hasta que tuvo 12 años. En aquella casa de verano, con vistas a la playa de Porthminster y al faro de Godrevy, Virginia Woolf coleccionó sus primeros recuerdos literarios con paisajes y personajes, especialmente el faro de Godrevy, que ambientaron la ficción que escribió años después, sobre todo en su obra Al faro.

Continuar leyendo …

Muere la escritora Ursula K. Le Guin, maestra de la ciencia ficción | Cultura | EL PAÍS

La creación de Le Guin, sutil y de hálito literario, se caracteriza por su interés por la antropología —que le vino de familia: sus padres eran científicos de esa disciplina— y por la dimensión ética de sus obras. Yendo mucho más allá de la space-opera de aventuras y de la ciencia ficción dura (centrada en lo tecnológico), ella nos llevó a planetas lejanos para reflexionar sobre nuestras sociedades, nuestra sexualidad o nuestras decisiones morales.

Continuar leyendo …