Portugal: La policía recuerda a los lisboetas que son de Lisboa | Opinión | EL PAÍS

La obra, que nació como una broma de cuartel, le costará al erario público unos 100.000 euros. La movilización de todos los cuarteles resultó fundamental para ganar. En el presupuesto participativo, los proyectos menos gremialistas apenas recogen votos; el 20% de todos los presentados se refieren al arreglo de calles para que las personas no se maten al andar; si se añaden otros para reducir el ruido y aumentar árboles y jardines, se llega al 50% del total; todos son derrotados.

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