Los CIEs y el delito de no ser nadie

El uso que el PP ha venido haciendo del expediente de la ciudadanía ha dejado huérfanos a inmigrantes y refugiados; sin lugar alguno en un mundo en el que los no ciudadanos, como diría Hannah Arendt, no tienen derecho a tener derechos. Es más, esta manera de concebir la distinción entre ciudadanos y extranjeros es la que ha dado cobertura a buena parte de sus prácticas de exclusión social y su retórica de la “seguridad” se ha alimentado sobre todo a partir de semejantes prácticas. En fin, tristemente, la condición de extranjero, de inmigrante, de irregular, de “sin papeles”, de asilado, de apátrida, ha sido la condición gracias a la cual hemos logrado conservar nuestros privilegios como ciudadanos españoles.

Continuar leyendo …