Mobile World Congress: La singular búsqueda de empleo de un sintecho

Origen: Mobile World Congress: La singular búsqueda de empleo de un sintecho

  • Activistas y usuarios de la asociación Emprendedores Sin Techo han acudido a las puertas del congreso para visibilizar la importancia de tener un teléfono para salir de la calle
La singular búsqueda de empleo de un sintecho en el Mobile World Congress
Guillem Ponsanz sostiene un cartel pidiendo trabajo a las puertas el MWC (Diego Sánchez)
DIEGO SÁNCHEZL’Hospitalet de Llobregat

A las siete y media de la mañana, mientras amanecía, seis personas enfundadas en sacos de dormir y cajas de cartón desplegadas se desperezaban frente a las puertas del Mobile World Congress, en el recinto Ferial de L’Hospitalet de Llobregat. No se trata de fans incondicionales de congreso, sino de miembros y usuarios de la asociación Emprendedores Sin Techo que trataban de quitarse el frío de encima y reivindicar su causa.

“Hemos dormido aquí para dar visibilidad a estas personas sin hogar, para que la gente lo sepa”, asegura Andrew Funk, presidente de la asociación, mientras en las manos sostiene un cartel con un teléfono para donaciones. “En mi caso, ha sido como una noche más, los que no están acostumbrados lo han pasado mal, la verdad, yo ya estoy acostumbrado”, repone Guillem Ponsanz,técnico en telecomunicaciones, en paro y sin techo.

En las puertas de acceso a los pabellones, Guillem resiste el frío penetrante enfundado en un gorro, y con unos guantes. “Me quedaré hasta que el cuerpo aguante, porque la noche agota mucho”, comenta. Después de haber trabajado toda la vida instalando teléfonos y módems, montando repetidores y colocando antenas de telefonía, la mala fortuna hizo que se quedara en paro. Con 52 años, sin ingresos y sin ayudas, lleva tres años durmiendo en la calle. En su cartel hecho con cartón pone en catalán: “Soy Guillem, técnico en telecomunicaciones sin techo, ¿me contratas?”.

Guillem Ponsanz, usuario de Emprendedores Sin Techo, y Juan Carlos Viniegra, coordinador de la entidad, a las puertas del MWC
Guillem Ponsanz, usuario de Emprendedores Sin Techo, y Juan Carlos Viniegra, coordinador de la entidad, a las puertas del MWC (Diego Sánchez)

La asociación defiende que la tecnología móvil y la conectividad tendrían que ser un derecho humano esencial para las personas en riesgo de marginación. “Si van a buscar trabajo tienen que dejar el número de teléfono para que alguien les pueda contactar, es vital poderse comunicar con las personas que puedan darles trabajo”, reconoce Juan Carlos Viniegra, coordinador de #HomelessEntrepreneur. “Hemos escogido el MWC porque la conectividad móvil es esencial, para ellos es su pequeña oficina, su hogar, un amigo… lo es todo”, recalca Funk.

Guillem es una de las 16 personas sin hogar a las que Emprendedores Sin Techo intenta ayudar para sacarlas de la exclusión social. El objetivo es relacionar a las empresas de telefonía con los sin techo. “Me gustaría encontrar un trabajo normalito, que me permita llevar una vida normal, mantenerme, tener un techo, ser una persona más”, confiesa Guillem.

Un móvil, ¿palanca para dejar la calle?

La asociación está convencida que el móvil puede acelerar el proceso de salir de la calle. Propuestas no faltan. Whatsapp tiene el potencial suficiente como para poner en contacto a los sin techo con posibles clientes y trabajos. Googlepuede utilizarse como fuente inagotable de información para que uno mismo puede formarse. Existe una aplicación que se llama Gamefication en donde los sin techo pueden controlar un avatar con el que deben cumplir todos los pasos necesarios para salir de la indigencia. A través de Facebook se posibilita la creación de una comunidad de personas en riesgo de exclusión social en cada localidad para que puedan ayudarse entre ellas a encontrar trabajo. Incluso, la conocida aplicación Spyke permite trabajar a distancia.

A pesar de las ventajas del mundo virtual, el trabajo puede surgir en cualquier momento. “Un congresista de la India nos ha dado 40 folletos de su empresa para que Guillem los repartiera, hemos generado un pequeño trabajo, pero al menos, es un trabajo”, repara Funk. Diez euros van para Guillem y el resto para la asociación. De lo que se trata, aseguran desde la asociación, es que las personas que vienen al Congreso entiendan que no donan dinero a cambio de nada. “Contesto a cualquier pregunta que me hagan, reparto folletos… Si son diez euros, pues diez euros, no puedo permitirme el lujo de decir que no a nada”, asegura Guillem. Mientras tanto Beto, un voluntario de la asociación, le toma una fotografía repartiendo folletos en medio de la vorágine de congresistas que caminan despistados sin despegar los ojos de sus terminales.

Beto De Sousa, voluntario de la asociación Emprendedores Sin Techo, a las puertas del MWC
Beto De Sousa, voluntario de la asociación Emprendedores Sin Techo, a las puertas del MWC (Diego Sánchez)

“Tuve una mala época y estuve durmiendo en cajeros y en el parque Joan Miró”, repone Beto De Sousa, voluntario de Emprendedores Sin Techo. Estefotógrafo brasileño lleva tres años en España sobreviviendo como puede. “Gracias a la asociación he conseguido empezar a trabajar en un estudio de fotografía”, reconoce con sinceridad mientras se abre el abrigo para mostrar la camiseta. Hace demasiado frío para enseñarla. En ella está impreso el numero de cuenta bancaria donde todo el que quiera pueda hacer sus donaciones. “Me parece muy bien estar aquí en el Mobile, porque es un evento global muy importante y nos da visibilidad a la asociación para que muchas personas puedan conocernos”, repone Beto. “El año pasado recibimos 1.000 euros de 20 congresistas, gente de todos los países, el dinero no va directamente a las personas sin hogar, va a la asociación para poder darles las herramientas necesarias”, explica Andrew Funk.

Programa de apoyo en tres fases

El programa de apoyo a personas en riesgo de exclusión social de Emprendedores Sin Techo consta de tres fases. Durante el primer año se les ayuda a obtener asistencia médica y psicológica, formación académica, un trabajo y un techo. Durante el segundo, se convierten en tutores de otras personas sin hogar, para devolver la ayuda que han recibido, explican desde la asociación. “Y el tercer año vuelan solos, nosotros ya les hemos dado las herramientas para que puedan demostrar que son buenos profesionales”, asegura Funk.

En el cartel que sujeta Juan Carlos Viniegra, coordinador de Emprendedores Sin Techo, puede leerse: “799 euros Exhibition Pass, 2.699 euros Gold Pass, 4.999 euros Platinium Pass, y 7.200 euros el Homeless Pass”. Es el precio de los diferentes pases que los congresistas pagan por participar en el mayor evento sobre telefonía móvil del mundo, además de lo que ellos han bautizado como: “el pase sin techo”. “El pase Platinium para los cuatro días de congreso equivaldría al presupuesto para que muchos profesionales puedan trabajar durante un año para sacar a una persona de la calle”, denuncia Juan Carlos.

Tomás Santiago, voluntario de Emprendedores Sin Techo a las puertas del MWC
Tomás Santiago, voluntario de Emprendedores Sin Techo a las puertas del MWC (Diego Sánchez)

Muchos pasan de largo, otros se interesan por la labor de estos emprendedores sin techo. De momento ya han entablado conversaciones con una gran marca deportiva para conseguir más fondos. “Nosotros no abordamos de forma agresiva, únicamente damos los buenos días o las buenas tardes, y si alguien se interesa, le explicamos en qué consiste nuestro trabajo”, explica Tomás Santiago, voluntario.

Después de la muerte de su mujer y de un accidente laboral que le dejó inválido, los sinsabores de la vida le llevaron a malvivir durante dos años en la calle. “No he pasado la noche con el resto por miedo a resfriarme, acabo de pasar un cáncer”. Tomás ha venido desde Tarragona para hacer guardia a las puertas del Congreso de Telefonía móvil. “Me han dado mucho apoyo psicológico, gracias a ellos ya no duermo en la calle”. Después de siete meses como usuario, lleva cinco como voluntario. “Mi tarea es buscar a la gente en comedores sociales para hacer de filtro, busco a aquellos que necesitan más ayuda y que tengan verdaderamente ganas de salir de la calle”, confiesa Tomás. Estar en paro y en la calle no tiene por qué significar estar parados, sostienen estos emprendedores sin techo.