La música busca volver a la normalidad: una nueva forma de hacer conciertos

Algunas salas ven en la emisión de streaming un aliado para retomar su actividad y mantener a sus trabajadores a salvo

Little Pepe, durante su última actuación en Málaga, junto a Zatu – Antonio Jiménez (@antonio.raw_)

L. L. A.

Desde que se decretó el estado de alarma, el 14 de marzo, miles de artistas han demostrado que la música es necesaria. Muchos han compuesto nuevas canciones con las que canalizar los sentimientos que la población ha experimentado durante los más de 60 días de cuarentena, como «Los abrazos prohibidos» de Vetusta Morla o cualquiera de las divertidas canciones de Stay Homas. Mientras que otros tantos pusieron su repertorio a disposición de sus seguidores a través de citas diarias en sus redes sociales, algo que hizo Mikel Izal hasta el pasado 8 de mayo. Sin embargo, la desescalada se plantea complicada para aquellos que viven de la experiencia que supone la música en directo. «Parece que el streaming puede ser un gran aliado», reconoce a este periódico Javier González-Bootello, responsable de producción de la malagueña Sala Trinchera.

Los primeros días de la cuarentena congregaron tantos conciertos que se antojaba necesaria una planificación para saber a quién querías ver y a qué hora se conectaría. Iniciativas, como el Yo Me Quedo en Casa Festival, propusieron una nueva forma de vivir una festival de música. «Acompañar en estos tiempos convulsos, entretener al público y concienciar de la importancia de mantenerse en casa» eran los objetivos por los que nació este festival, según declaró la propuesta de Franchejo Blázquez a través de una nota de prensa. Querían «mejorar uno de los fines de semanas más difíciles de los últimos tiempos». Y eso hicieron desde mediados de marzo hasta principios de mayo con artistas como Carlos Sadness, Funambulista o Mr Kilombo.

También hubo una versión autogestionada por parte de artistas y sellos independientes: Cuarentena Fest. En esta cuenta de Instagram se pudo disfrutar de las actuaciones de prometedores artistas como Apartamentos Acapulco o Betacam. O Mantita Fest, para amantes de la canción de autor, con Álvaro Ruiz y Elena Salguero, entre otros, según informó la Asociación de Promotores Musicales (APM). Incluso los mejores artistas del panorama internacional se rindieron a esta corriente de cantar desde casa con el «One World: #TogetherAtHome», un concierto de seis horas de duración auspiciado por Lady Gaga y Global Citizen que estuvo organizado en beneficio del fondo solidario de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero, ¿y qué va a ocurrir ahora?

Otra normalidad

La desescalada ha comenzado, y con ella llega la escuchada «nueva normalidad». Se habla de abrir locales y salas, pero no por completo. «De momento, parece que no nos va a salir rentable abrir las salas», reflexiona González-Bootello. Ha llegado el momento de buscar una alternativa para que todos aquellos que viven de la música puedan seguir haciéndolo. Porque no, no todos son cantantes. La música vuelve a las salas, pero lo hace sin público.

Para poder llegar hasta este, propuestas como «AtrincheradosLive» de la Sala Trinchera (Málaga), recurrirán al streaming. El próximo sábado, 23 de mayo, se podrá disfrutar de una noche de música liderada por Little Pepe a través de una plataforma que han desarrollado. Actuarán varios artistas, pero, debido a las circunstancias que se están viviendo, lo harán en una situación especial. «Además de medidas de higiene, como la desinfección de la sala, vamos a utilizar una banda base, los malagueños Malaka Youth Band. Y serán los cantantes los que vayan rotando. Así nos aseguramos que no haya movimiento de músicos ni intercambios de instrumentos», explica. También se podrá escuchar en la sala esa noche a Gordo Master, Capaz, The Grati$ y Ale Granizo.

«Con esto que ha pasado, el streaming se convertirá en una vía complementaria de consumo de música en vivo. No es lo mismo que vivir un concierto en directo, pero, dadas las circunstancias, el público se va a acostumbrar a ese tipo de servicios», añade.

No son los únicos que han apostado por reunir a sus músicos preferidos en un escenario y emitir el resultado de esta quedada. La sala BBK, situada en Bilbao, comenzó una completa programación de conciertos «online» y espectáculos de humor en directo para aliviar el confinamiento y apoyar al sector cultural vasco. Una que se inició el pasado jueves 9 de abril. Sin embargo, se espera que sean muchas otras las que se sumen a esta iniciativa.


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