Irán castiga con 16 años de cárcel y 74 latigazos la publicación de fotos de familia en Instagram

Un excampeón de kickboxing y su mujer ‘influencer’ son condenados por compartir contenidos “obscenos y vulgares”

Shabnam Shahrokhi y Ahmad Moinshirazi, dos iraníes condenados por publicar fotos en Instagram (INSTAGRAM)

TONI LÓPEZ JORDÀ 24/05/2020 14:42 | Actualizado a 24/05/2020 17:34

Antes de hacer ‘Share’ en Instagram en Irán hay que pensárselo 10 veces, y revisar a fondo la Sharía, la ley islámica que establece el código de conducta en la República islámica. De lo contrario, uno puede sufrir una condena muy dura: 16 años de cárcel y 74 latigazos. Es el castigo que les ha caído a una pareja iraní, él, un excampeón mundial de kickboxing, y ella, una influencer popular de las redes sociales, por colgar una foto familiar. Un contenido “obsceno y vulgar” según el régimen iraní.

Persecución política

Ahmad había criticado abiertamente la corrupción del régimen iraní, la pobreza y falta de libertades en el país, y había reclamado la igualdad entre sexos

La historia kafkiana la explicaba Le MondeSeyed Ahmad Moinshirazi (42), conocido como Picasso Moin, un excampeón mundial de kickboxing profesional, entrenador y empresario de gimnasios con 589.000 followers en Instagram, y ella, Shabnam Shahrokhi (38), una influencer con 878.000 seguidores, forman una de las parejas más populares de Irán. Una familia ideal, con dos niños, guapos, ricos, atléticos, queridos… y comprometidos políticamente.

Ahmad, de hecho, reclama en sus redes la igualdad entre los sexos en la República islámica de Irán, donde la mujer es considerada inferior al hombre y sometida a un estricto control familiar, como denuncia Amnistía Internacional. La pareja tuvo que exiliarse Turquía en septiembre del 2019 para no sufrir la persecución del régimen islamista.

En abril, Ahmad Moinshirazi anunció haber sido condenado a 9 años de cárcel, y su mujer Shabnam Shahrokhi a 7 años de prisión y 74 latigazos y 3 meses de trabajos voluntarios. La lista de cargos era larga: “propaganda contra el régimen”, publicación de “contenidos obscenos y vulgares” que atentan “contra la moral pública” y propagan “la corrupción moral”.

El pecado de Shabnam: haber compartido en Instagram, una de las pocas redes sociales permitidas en Irán, imágenes suyas haciendo ejercicio sin veloescribir sobre su familia hablar en ocasiones de temas sociales políticos.

El pecado de Ahmad: colgar posts en los que denuncia la corrupción de las autoridades iraníes, la pobreza en el país, la falta de libertad y publicar imágenes mostrando su amor a su mujer…

El luchador explica en el rotativo francés que, viviendo aún en Irán, en verano del 2019, recibió una llamada oculta del Ministerio de Inteligencia iraní para citarles a ambos a un interrogatorio. “Supe de inmediato que era un mal presagio”. Fueron interrogados durante 4 horas.

Las autoridades tenían entre 500 páginas de información sobre él y 1.000 sobre ella “porque tenía muchas publicaciones sin velo”, señala Ahmad Moinshirazi. La pareja pasó una noche en prisión, aunque consiguió salir en libertad bajo fianza. Y emprendió rumbo al exilio en Turquía. Esta semana han conocido la sentencia, a la que recurrirán sus abogados.


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