«Blackface», el acto de pintarse la cara de negro

Estrellas del celuloide como Orson Welles, Fred Astaire, Shirley Temple, los hermanos Marx, Judy Garland, Doris Day, Robert Downey Jr., Mickey Rooney, Billy Crystal y hasta Bugs Bunny son candidatos al ataque de las enrarecidas redes sociales

Al Jolson, en «El cantor de jazz» – ABC

María Estévez

LOS ÁNGELES Actualizado:14/06/2020 00:59h

En 1830, un trovador de poca monta llamado Thomas Dartmouth Rice se pintó la cara y las manos de negro para justificar en el escenario la caricatura de un torpe esclavo del Sur al que llamó Jim Crow. Curiosamente, Jim Crow sería después el sistema de castas racial operado por los estados del Sur y convertido en ley desde 1877 hasta 1960. La ficción sirvió de inspiración a la realidad.

Frederick Buckley, otro de estos juglares que se pintaba la cara de negro, ofreció su última actuación en el Templo de Portsmouth el 22 de junio de 1864. Miembro de una compañía de teatro inglesa conocida como las Serenatas de Buckley, Frederick fue compositor de canciones populares como «Lily la Blanca» o «Entra y cierra la puerta». Sus actuaciones silenciaron el mensaje contra la esclavitud con efectos especiales que incluian ángeles flotantes y perros vivos que perseguían a los fugitivos descalzos por el escenario. Mientras celebridades como Abraham Lincoln y Mark Twain expresaron su afecto por los juglares negros, el exesclavo y abolicionista Frederick Douglass mostró su rechazo llamando a estos artistas «la escoria de la sociedad blanca que les robaba el rostro a quienes negaba su naturaleza, todo para ganar dinero y complacer el gusto corrupto de sus conciudadanos blancos».

Al Jolson, cuestionado

Este acto social y cultural no ha envejecido bien; hoy, la audiencia encuentra ofensivo que un actor blanco se pinte la cara de negro, pero Al Jolson fue considerado «el mejor artista del mundo» gracias a sus interpretaciones de «Bombo», «Give me my Mammy» o «Dirty Hands». Jolson quemaba corcho para maquillarse y vestia con una peluca negra, guantes blancos y disfraces llamativos para la producción. Sus personajes más famosos fueron Gus y Bombo, un sirviente de Cristóbal Colón. Su humor étnico y el uso de dialectos estereotípicos eran racialmente insensibles, pero Jolson tenia carisma en el escenario y cautivaba a la audiencia. En realidad, Jolson era un ruso oportunista que utilizaba el racismo social en su propio beneficio.

Los espectáculos de trovadores dieron paso al surgimiento del vodevil, pero el espectáculo del llamado «Blackface» siguió siendo un numero valorado dentro del circuito de los espectáculos de variedades. Con el auge de la industria del cine en la década de 1910, Hollywood se apresuró a sacar provecho de este acto en una de sus películas malditas: «El nacimiento de una nación», de D. W. Griffith, epopeya muda de 1915 que glorifica al Ku Klux Klan, donde actores blancos con cara negra representan a hombres negros como depredadores sexuales y estúpidos. La película, a pesar de las protestas de los afroamericanos, fue un éxito rotundo en la taquilla.

La animación también proporcionó un fértil caldo de cultivo en Hollywood con personajes pintados con cara negra que cimentaban los estereotipos racistas. Incluso un personaje tan universalmente adorado y aparentemente inocuo como Mickey Mouse puede rastrear su ADN hasta la práctica racista, según varios profesores universitarios. Hay que fijarse en la forma de su rostro: gran boca pintada, ojos pintados, guantes blancos y plasticidad en su cuerpo. Disney, por supuesto, ha negado rotundamente estas afirmaciones. Lo que no puede negar es que Judy Garland apareció, un año antes de «El Mago de Oz», pintada con la cara negra en «Babes in Arms», de 1938. O que Fred Astaire bailó pintado completamente de negro en «Swing Time», de 1936.

Cientos de estrellas son candidatos al ataque de las enrarecidas redes sociales por cometer el delito de pintarse la cara de negro: Orson Welles, Bing Crosby, Fred Astaire, Shirley Temple, los hermanos Marx, Judy Garland, Doris Day, Laurel y Hardy (El Gordo y el Flaco), Desi Arnaz, Robert Downey Jr., Mickey Rooney, Johnny Carson, Jack Benny, Billy Crystal, Dan Aykroyd e incluso Bugs Bunny (¿lo retirará HBO Max?). El futuro de la censura millennial acecha a muchos títulos de una industria que hoy reconoce a «Blackface» como «la primera forma de entretenimiento exclusivamente estadounidense». Seguro que los Rolling Stones están pensando si retiran ya el tema «Brown Sugar» de su catalogo…


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