Miles marchan en Washington para reclamar el sueño incumplido de Martin Luther King Jr.

Han pasado 57 años de un discurso que cambió la historia de Estados Unidos…

Miles marchan en Washington para reclamar el sueño incumplido de Martin Luther King Jr.
Yolanda Renee King, nieta de Martin Luther King Jr., junto a su padre, Martin Luther King III durante su discurso en Washington D.C.

FOTO: JONATHAN ERNST / EFEPor:Telemundo 28 de Agosto 2020

Miles de personas están participando este viernes en una gran marcha en Washington D.C. en demanda de justicia racial y derechos civiles, que se produce en un año que ha sido especialmente violento y marcado por las muertes de personas negras en manos de la Policía, entre ellas, George Floyd.

El multitudinario encuentro se realiza además en una fecha muy simbólica, al cumplirse este 28 de agosto 57 años desde que Martin Luther King Jr. pronunciara su afamado discurso ‘Tengo un sueño’ (I have a dream) desde las escaleras del Memorial Lincoln en la capital de Estados Unidos.

No es una coincidencia. Este día fue el elegido para concretar una idea que el líder de derechos civiles, el reverendo Al Sharpton, lanzó en junio pasado en momentos en que el país se conmovía por la muerte de Floyd asfixiado por un policía en el suelo de Minneapolis y miles salían a las calles a manifestarse en contra de la brutalidad policial.

“La historia de George Floyd es la historia de la gente negra, porque desde hace 401 años atrás no hemos podido ser lo que queríamos ser y lo que soñábamos con ser, es porque hemos tenido una rodilla en el cuello”, dijo en su ceremonia fúnebre.

“Necesitamos regresar a Washington y ponernos de pie (negros, blancos, latinos, árabes) a la sombra de Lincoln y decirles: este es el momento de detener esto”, dijo Sharpton. “Es hora de levantarnos y decir ‘quítennos la rodilla del cuello’”, fue su llamado.

[“Quiten sus rodillas de nuestros cuellos”: lloran y despiden a George Floyd en Minneapolis]

Y es ése justamente el nombre de la gran marcha de este viernes, “Quiten sus rodillas de nuestro cuello”. Aunque muchas cosas han cambiado desde 1963 y este año es especialmente distinto por la pandemia del coronavirus, la igualdad de derechos y el fin del racismo que pidió Luther King siguen siendo problemas no resueltos en Estados Unidos.

Un origen que tardó 20 años

La histórica primera marcha en Washington D.C. en 1963 fue un esfuerzo colaborativo entre muchas organizaciones civiles que se reunieron en torno a una lucha común demandando trabajo y libertad.

Pero la idea original había sido forjada durante los 20 años anteriores. En 1941, el líder sindical Asa Philip Randolph pensó en una gran marcha para protestar por la discriminación racial contra de los afroamericanos en los programas de trabajos creados durante la Segunda Guerra Mundial por el presidente Franklin D. Roosevelt.

Sin embargo, esa idea nunca se concretó luego de negociaciones entre Roosevelt y Randolph para crear programas que impidieran la discriminación en algunas industrias, según recuerda la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, en inglés) en su sitio web.

Cinco años más tarde, dichos esfuerzos fracasaron. Al mismo tiempo, en Estados Unidos se levantaba la figura de Martin Luther King, como un defensor de los derechos civiles. Para 1950, el foco de una marcha nacional en Washington había cambiado hacia la lucha por la libertad.

Una serie de marchas fueron canceladas antes del primer antecedente de la marcha, una peregrinación realizada en 1957, donde Martin Luther King también dio un discurso exigiendo el derecho de los afroamericanos de votar en las elecciones.

Seis años más tarde y cuando se cumplían 100 años desde la firma de la orden ejecutiva de Abraham Lincoln para terminar con la esclavitud en Estados Unidos, la NACCP y la Conferencia Sur de Liderazgo Cristiano (SCLC), liderada por Luther King, unieron sus fuerzas para realizar la primera marcha en Washinton.

Más de 200,000 personas se reunieron en el monumento Lincoln para demandar libertad y justicia laboral para los afroamericanos. Un discurso originalmente planeado para 4 minutos, se cuadriplicó y dejó a Luther King instalado como la gran figura en la lucha por los derechos civiles.

“Yo tengo un sueño que ese día en las tierras rojas de Georgia, hijos de esclavos anteriores e hijos de dueños de esclavos anteriores se podrán sentar juntos a la mesa de la hermandad. Yo tengo un sueño que un día aún el estado de Mississippi, un estado ardiente por el calor de justicia, ardiente por el calor de la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia”, afirmó Luther King ante la multitud.

“Yo tengo un sueño que mis cuatro pequeños hijos algún día vivan en una nación donde no sean juzgados por el color de la piel, sino por el contenido de sus caracteres”, dijo también.

[Yo Tengo un Sueño por Martin Luther King. Su discurso completo en español]

Medio siglo de sueños

La marcha de 1963 logró empujar la aprobación en el Congreso del Acta por lo Derechos Civiles que prohibió la discriminación racial y la segregación racial, introducida a comienzos de ese año por el presidente John F. Kennedy, pero aprobada finalmente en 1964 con la firma de  Lyndon B. Johnson.

Pese a la ley, la población negra siguió sufriendo por culpa de la pobreza y la falta de oportunidades, por lo que en 1968 se repitió la marcha.

Más de medio siglo más tarde, los sueños de Luther King siguen siendo los sueños de millones de personas negras en Estados Unidos.

En febrero de 2020, en la misma Georgia que soñaba MLK, el joven Ahmaud Arbery murió asesinado en manos de dos hombres blancos, uno de ellos un expolicía. En mayo, Breonna Taylor, una paramédico de 26 años, murió baleada por policías que entraron repentinamente a su hogar. A fines de ese mismo mes, George Floyd murió asfixiado por policías que ahora enfrentan cargos por homicidio. Todos eran personas negras.

Las protestas en varias ciudades del país que le siguieron a esas muertes, y que también detonaron en algunas ocasiones hechos de saqueos y violencia, se enaltecieron justo en la semana previa a la marcha de este viernes, luego que otra persona negra, Jacob Blake, recibiera siete disparos en la espalda por parte de un policía en Kenosha, Wisconsin, y que hoy lo tienen paralizado de la cintura para abajo.

La marcha en Washington que se lleva a cabo este viernes es muy distinta a la que se llevó a cabo en 1963, porque se realiza en medio de una pandemia y cuenta con una convocatoria menor. Pero la lucha contra la injusticia racial sigue siendo la misma, sumando ahora un rechazo a la brutalidad policial y un fuerte llamado a participar en las próximas elecciones.

“Suficiente es suficiente”, dijo pasado este mediodía Martin Luther King III, hijo de Martin Luther King Jr.

La pandemia del coronavirus, además, ha profundizado la sensación de miedo e injusticia, especialmente luego que estudios demostraran que las personas negras junto con los latinos son los más afectados, con una mayor población en riesgo de contagio y muerte, por estar más expuestos como trabajadores esenciales o de primera línea.

Pero el coronavirus también ha desnudado un viejo problema de desigualdad social, al ser negros y latinos los que sufrieron de una vigilancia desigual y excesivamente agresiva de las autoridades en lo relacionado con las restricciones de distanciamiento social. En Nueva York, más del 80% de las citaciones policiales por este tema se han emitido a residentes afroamericanos o latinos, según datos del propio departamento.

[Latinos y negros sufren mayor agresividad policial por las medidas contra el coronavirus]

Luther King III afirmó que su padre estaría orgulloso de esta nueva marcha pero al mismo tiempo triste de que, 57 años después, siga siendo necesaria. Según contó la periodista Suzanne Malveaux, de CNN, Luther King III recordó cómo su hija de 12 años le preguntó “¿por qué todavía tenemos que hacer esto? Pensaba que mi abuelo lo había resuelto”.


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