El fotógrafo que captó la modernidad de la Barcelona de los años 30

EXPOSICIÓN DE FOTOS

La Fundació Palau de Caldes d’Estrac mustra las fotografías de Gabriel Casas

Gabriel Casas i Galobardes. Els turistes en autocar descobert, fotografiats des de la torre de Sant Sebastià. Fons Gabriel Casas i Galobardes. Arxiu Nacional de Catalunya.
Foto de un autocar de turistas realizada desde la torre de Sant Sebastià, en 1935  Fons Gabriel Casas / Arxiu Nacional de Catalunya
El fotógrafo que captó la modernidad de la Barcelona de los años 30

JOSEP PLAYÀ MASET

 BARCELONA05/01/2022 07:00Actualizado a 05/01/2022 07:112

La guerra civil española no solo provocó víctimas y mucho dolor, también supuso una ruptura social y cultural que tardó años en recuperarse. Aún hoy se rescatan muestras de la producción artística de los años 30 que quedaron sepultadas por el conflicto bélico y sus posteriores consecuencias. Un ejemplo es el fotógrafo Gabriel Casas del que ahora la Fundació Palau, de Caldes d’Estrac, ofrece una exposición con imágenes entre la Exposición Internacional de 1929 y el inicio de la guerra que reflejan la contemporaneidad de su estética y método de trabajo.

Orquestra Demon Jazz
Imagen de la Orquestra Demon Jazz  Gabriel Casas

Modernitat de Gabriel Casas i Galobardes es el título de la exposición comisariada por el escritor Julià Guillamon y patrocinada por Núria Casas i Formiguera con la colaboración del Arxiu Nacional de Catalunya. Estará en la fundación dedicada a Josep Palau i Fabre hasta el 1 de mayo y en otoño viajará al Palau Robert de Barcelona. En ella se reproducen 150 imágenes (doscientas en el catálogo) a gran tamaño, junto a algunas piezas vinculadas a estas mismas fotos.

GABRIEL CASAS
En ocasiones, las imágenes de Gabriel Casas buscan más el sentido estético que el contenido Gabriel Casas

Gabriel Casas (1892-1973) empezó como fotógrafo de deportes, pero su carrera profesional dio un salto cuando se convirtió en fotógrafo oficial de la Exposición Universal de Barcelona Luego trabajó en el semanario Imatges (1930), vinculado con las nuevas tendencias europeas, en la linea de la revista Vu , aunque el proyecto aquí no tuvo continuidad. Fue un fotoperiodista avant la lettre , que tuvo que trabajar para distintos medios cuando la imagen tenía aún un escaso valor. Y tras la guerra estuvo encarcelado, no pudo ejercer como fotoperiodista y tuvo que centrarse en la fotografía industrial y publicitaria. En los últimos años se le han dedicado hasta tres libros y exposiciones, que reivindican su presencia entre los creadores de un nuevo estilo fotográfico. Pero Guillamon recupera ahora esa modernidad incomprendida y aniquilada por la evolución posterior del país.

Según Guillamon, las fotos del barrio chino barcelonés recuerdan las de Brassaï sobre los bajos fondos de París

Sus fotografías de la Exposición Universal no son las clásicas de un gran acontecimiento sino que busca los pocos elementos modernos que encuentra: el stand de la marca Uralita, del arquitecto Antoni de Ferrater, la torre de los almacenes Jorba o el Golden Arro (Saeta de Oro), el coche con el que Henry Segrave había conseguido el récord de velocidad sobre tierra en Daytona Beach, a 372,340 Km/hora. Un coche del que solo se mostraba la carrocería y el chasis, toda una metáfora de aquel evento. A destacar también las cuatro sesiones fotográficas que hizo en el circuito de Terramar de Sitges, un proyecto también fallido. Una de las imágenes representa una supuesta carrera entre un coche de carreras, una moto y una avioneta, en 1931.

En sus inicios fotografió a boxeadores

Entre sus retratos destacan los de Buster Keaton en Sitges y Josephine Baker en el Majestic

En los 25 números que publicó la revista Imatges , Casas tuvo un papel destacado con reportajes sobre el barrio chino de Barcelona –“recuerdan las imágenes de Brassaï de los bajos fondos de París”, dice el comisario–, sobre los vagabundos que duermen en la calle o la conflictividad en un partido de futbol entre el Barça y el Español. Una foto suya de un guardia a caballo disparando contra unos huelguistas motivó el secuestro de La Rambla de Catalunya .

El retrato era otra de las facetas preferidas de Casas. Empezó con fotografías de boxeadores que luego extendió a futbolistas que traía al estudio vestidos con la camiseta de su equipo –incluso se utilizaron para hacer cromos–. Destaca una serie dedicada a periodistas: Josep Maria de Sagarra, Irene Polo, Sempronio, Paco Madrid, Josep Maria Planes, Joaquim Ventalló …, siempre con algún detalle que permite acercarse a su personalidad. Especialmente relevantes son las imágenes de un encuentro de Josep Pla y Josep M. de Sagarra con Francesc Pujols en Martorell, una visita de Buster Keaton a Sitges o la presencia de Josephine Baker en el hotel Majestic. Suyas son también unas fotos de promoción para el Patronat de Turisme de Sitges y un reportaje sobre los turistas británicos que desembarcan en los primeros cruceros.

En el catálogo, Guillamon concluye que “en aquellos mismos años el doctor Emili Mira impulsaba los estudios psicotécnicos, Pere Prat i Gabellí daba a conocer las teorías de la Publicidad racional i Pere Català Pic las aplicaba a la fotografía de producto. Sagarra y Casas, más que nadie, llevaron estas ideas al campo del periodismo”. Son sus fotos sobre chimeneas de fábrica, escaleras mecánicas, una montaña de platos, la estructura que sostenía un anuncio luminoso o la del portero Ricardo Zamora vestido como un dandy mientras enciende un pitillo.


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