Al Pacino

Meryl siempre estuvo ahí, a su lado, cuidándole con mimo mientras la enfermedad le iba devorando por dentro sin tregua. Los productores de El cazador, de Michael Cimino, no querían pagarle el sueldo porque no pensaban que fuera a sobrevivir al rodaje. Streep fue a hablar con De Niro y él medió con los aseguradores de la cinta, ofreciéndose a pagar los gastos de los contratiempos que pudiese originar la muerte de Cazale. Por su parte, Streep se ofreció a trabajar en la serie de televisión Holocausto para poder pagar las facturas médicas. También convencieron al director de que rodasen primero todas las escenas en las que intervenía el frágil intérprete.

El triste final de John Cazale, el secundario de lujo que enamoró a Meryl Streep