Alexander Skarsgård

En Berlín, los debates los coorganizaba el Instituto Sueco de Cine, que ya ha logrado la paridad a través de cuotas en las subvenciones. Anna Serner, su directora, explicaba que “solo este tipo de acciones económicas son capaces de cambiar la estructura de la industria”, pero que a largo plazo son los programas educativos los que cimientan los avances sociales.

Berlinale 2018: El #MeToo logra feminizar el guion de las películas y la agenda del festival | Cultura | EL PAÍS