Ballenas

La profesor Farrelly señala que es vital que las reflexiones sobre el futuro de la purpurina se sitúen en el problema global de la contaminación por plásticos. “La realidad es que la producción de plástico se ha multiplicado por 20 en los últimos 50 años, por lo que se estima que ocho millones de toneladas de plásticos se vierten a los océanos del mundo cada año, lo que finalmente se descompone en microplásticos”, recuerda esta investigadora de la Universidad Massey.

Campaña contra la purpurina, un peligroso contaminante en los océanos