Haití

En Haití, un país cuya estructura pública quedó todavía más deteriorada con el sismo de 2010, no solo es complicado poner en marcha proyectos, sino también mantenerlos. Alison Elías cuenta la odisea que supone levantar una escuela: “Muchas constructoras tienen una capacidad financiera y técnica muy limitada, lo que dificulta el trabajo y demanda constante corrección de errores porque no saben seguir los planos. Hay escuelas que han tardado siete años en completarse, otras tuvieron que reconstruirse porque no cumplían con las medidas de seguridad necesarias. La supervisión también es un inconveniente. Estamos buscando fórmulas para agilizar al máximo la edificación de los colegios, probando distintas empresas y metodologías de construcción, pero no hemos encontrado ninguna ideal”. El problema es que el Gobierno no tiene capacidad para conservarlas, así que se deterioran rápido. “Hemos aprendido de esto y en el futuro vamos a hacer aportaciones monetarias directamente a las escuelas para que los directores y los profesores, junto con alguna organización local, lo inviertan en materiales escolares, alimentación, uniformes, mantenimiento o lo que consideren oportuno”, continúa Elías.

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El potencial pesquero de Haití, con 1.700 kilómetros de costa, es inmenso, pero las artes que emplean son tan artesanales que solo capturan alrededor de una décima parte de lo que podrían

El problema es que son aparatos caros, de unos 10.000 dólares por unidad, que no siempre resisten las embestidas de los fenómenos meteorológicos que azotan estas costas. Algo totalmente fuera del alcance de los pescadores, por lo que tiene que ser la cooperación internacional la que se encargue de instalarlos. Este proyecto para mejorar las ganancias de los pescadores tendrá una inversión de 16,5 millones de dólares (15 del BID y 1,5 del Gobierno haitiano), de los cuales todavía solo se han ejecutado un par de ellos.

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Gaby Mesidor, de 27 años, es el guía del Fuerte de los Olivos. Aunque chapurrea algunas palabras de español, porque estuvo trabajando en Cuba, tiene que explicar la visita en francés con marcados toques de criollo, el idioma que habla normalmente la mayoría de la población haitiana, una mezcla de la lengua colonial con otras africanas. Recibió una formación del Ministerio de Turismo y asegura que recibe a unos 40 turistas mensuales, que recompensan su trabajo con propinas, su única remuneración. Por eso, también se dedica a la pesca, la principal actividad de la zona. Enseña lo que queda de la fortaleza, explica para qué era cada estancia y muestra la isla de enfrente, donde se encuentra otra mayor.

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Conseguir esto no ha sido sencillo. Las promesas electorales de agua gratis provocan que muchos ciudadanos consideren que no deben pagar por ella una vez que llega a sus casas. Aunque cuando se empezaron a instalar contadores hubo algunos actos de sabotaje, el trabajo comunitario de la agencia del agua ha conseguido que eso pase a la historia. “El proyecto que ha logrado cambiar el comportamiento del jacmeliano con respecto al agua, saben que no deben malgastarla, que quien lo haga tiene que pagar. El reto ahora es cobrar cada mes para asegurar la sostenibilidad del sistema”, explica Pierre-Louis, que asegura orgulloso que el departamento Sureste, donde se asienta Jacmel es el que tiene una tasa de cólera más baja de todo Haití.

Lo que hay que hacer para beber agua en Haití | Planeta Futuro | EL PAÍS

Goldring se sometió a preguntas de diputados de distintos partidos junto con Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam International, y Caroline Thomson, presidenta de la fundación, tras publicar el diario The Times que trabajadores de la plataforma organizaron orgías y contrataron prostitutas en Haití, después de que ese país fuera asolado por un terremoto hace ocho años.

Oxfam se disculpa ante el Parlamento británico por el escándalo de Haití

Oxfam lleva desde 1942 trabajando para mejorar la vida de millones de personas en el mundo. “Estamos consternados pero sabemos el buen trabajo que hace Oxfam, y que lo hace bien”, sostenía la semana pasada una empleada de la ONG. “La vida sigue”, continuaba. La organización, con sus 20 ONG afiliadas —como Oxfam Intermón (España)— lleva la ayuda a más de 90 países en el mundo.

Tres empleados de Oxfam amenazaron a un testigo del escándalo sexual en Haití | Internacional | EL PAÍS

Las revelaciones fueron hechas por The Times of London, que reportó que la conducta involucró la contratación de prostitutas, conminar a los conductores que colaboraban con Oxfam a conseguir sexoservidoras y la realización de “fiestas sexuales” en las casas donde se hospedaban los trabajadores del grupo. La organización despidió a cuatro personas y aceptó la renuncia de otras tres, incluido Van Hauwermeiren, en lo que se realizaba la investigación interna.

Oxfam, en medio de una crisis por un escándalo de prostitución – Español

.El principal lema de la Oxfam es “trabajar con otros para combatir la pobreza y el sufrimiento”, sin embargo, sus acciones han dejado en entredicho esa visión. El periódico británico The Times reveló que personal humanitario de la Oxfam se dedicó a pagar a mujeres necesitadas en Haití para hacer orgías con el dinero de la organización.

Miembros de la Oxfam pagaron a haitianas necesitadas para tener orgías tras el terremoto – Derechos Humanos

La Pequeña Haití es el principal barrio haitiano de EE UU. Los inmigrantes de la isla caribeña se empezaron a establecer en esta zona de Miami en los años setenta escapando de la dictadura de Jean-Claude Baby Doc Duvalier, alias Baby Doc. En aquel descampado a las afueras de Miami donde se habían cultivado cítricos desde inicios del siglo XX, los haitianos fueron desarrollando su barrio hasta hacer de él un centro simbólico de su diáspora. Hace dos años, después de mucho luchar con la burocracia de la ciudad, lograron que el barrio adoptase el nombre oficial de la Pequeña Haití.

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