Igualdad

Suecia, el segundo país más igualitario de la UE por detrás de Finlandia según el ránquin del Foro Económico Mundial, ha sido desde hace más de una década referente en ese campo. Le gusta la etiqueta y la cultiva. Es su tarjeta de presentación. Como lo es, por ejemplo, su ley contra la trata y la prostitución, que penaliza al cliente y considera a la mujer una víctima. Una ley —que considera uno de sus grandes éxitos— que Suecia lleva promocionando desde su entrada en vigor hace casi 20 años y que está en expansión.

Suecia, feminismo para todo: desde el quitanieves a la diplomacia | Internacional | EL PAÍS

En Madrid, la Delegación del Gobierno ha cifrado en 170.000 el número de asistentes, mientras que la Guardia Urbana de Barcelona ha calculado que 200.000 personas han secundado la movilización en la ciudad condal. En total, ha habido 300 manifestaciones, convocadas en más de 200 localidades, para culminar una jornada de protestas laborales, estudiantiles, de cuidados y consumo. Los sindicatos mayoritarios han elevado a seis millones de personas quienes se han sumado a los paros de dos horas del turno de mañana, aunque al principio habían cifrado la cantidad en 5,3 millones. Las mujeres han exigido que la igualdad entre hombres y mujeres que está plasmada en la legislación sea real y efectiva. Sigue en directo el final de esta histórica jornada, las manifestaciones, las protestas y todos los actos convocados alrededor del mundo por el Día Internacional de la Mujer.

Día Internacional de la Mujer: la huelga feminista del 8 de marzo en vivo y en directo | España | EL PAÍS

Si hablamos de afrontar de una forma práctica los problemas, las mujeres somos claramente reconocidas como líderes: practicidad, empatía, asertividad o tecnología son atributos más asociados a las mujeres que a otros colectivos, con fortalezas también destacables como la creatividad o la resiliencia: Lideramos con inteligencia aplicada en la diversidad

Igualdad de oportunidades vía inteligencia aplicada | Tendencias | EL PAÍS Retina

Bill Cosby ha aprovechado el saludo a una periodista para bromear sobre al movimiento #MeToo. El Philadelphia Inquirercuenta que ocurrió el pasado miércoles en un restaurante italiano en Filadelfia, su ciudad natal, donde el actor estaba cenando con un amigo, su agente y algunos reporteros. Tras la cena, una periodista se despedía del legendario actor, de 80 años, y este ironizó pidiéndole que no le acuse de abusos sexuales por darle la mano.

La inoportuna broma de Bill Cosby sobre el movimiento #Metoo | Gente y Famosos | EL PAÍS

En Berlín, los debates los coorganizaba el Instituto Sueco de Cine, que ya ha logrado la paridad a través de cuotas en las subvenciones. Anna Serner, su directora, explicaba que “solo este tipo de acciones económicas son capaces de cambiar la estructura de la industria”, pero que a largo plazo son los programas educativos los que cimientan los avances sociales.

Berlinale 2018: El #MeToo logra feminizar el guion de las películas y la agenda del festival | Cultura | EL PAÍS

Es una enorme oportunidad. Un camino que no va de forma aislada y corporativa defendiendo intereses de parte en contraposición con derechos ajenos, que no genera ni una sola baja en campo ajeno, que pretende avanzar sobre el valor de la igualdad en la definición de un esperanzador modelo de sociedad. Es toda una revolución pendiente: igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres. Y trasciende, con mucho, a proyectos basados en la identidad, a retóricas de la diferencia, a esa dinámica de fragmentaciones que está detrás de la dificultad existente para trenzar proyectos compartidos de país, modelos de sociedad que se describan sobre todo lo que nos une. Estamos ante un proyecto que apela a la igualdad, no a la diferencia.

Igualdad: Políticas identitarias y feminismo | Opinión | EL PAÍS

Ahora que los autómatas han recuperado la notoriedad pública, conviene preguntarse si la robótica tiene algún ángulo de género. En nuestra ínfima microparcela del cosmos, los humanos nos vemos envueltos en cuestiones de género cada 100 milisegundos, que es más o menos lo que tardamos en enterarnos de algo. Pero los robots no tendrían por qué nacer lastrados por esos sesgos. Podrían ser ángeles sin sexo, o sin desigualdad entre sexos, que casi es lo mismo. Pero aquí, amigos, nos tropezamos con un obstáculo formidable.

Igualdad: Ginoides | Opinión | EL PAÍS

Jeannie Goodrum, es madre de dos hijos de 15 y 17 años y sabe muy bien lo que supone tal experiencia. “Me preocupa mucho saber si todo el contenido que ven les va a afectar en sus relaciones sexuales y en su manera de ver el sexo a corto, medio y largo plazo. Ellos, como muchos otros chicos y chicas, tienen acceso a Internet, y no quiero ni imaginar la de cosas que habrán podido ver sin estar preparados para ello”.

“Los jóvenes que consumen pornografía creen que la violación es una fantasía que las mujeres deseamos” – Diario16

SERAFÍN ROMERO AGÜIT
25 NOV 2017 – 00:00 CET
Un médico en el pasillo de un hospital.
Un médico en el pasillo de un hospital. GETTY IMAGES
Hablar de la violencia contra la mujer no es hablar solo de las mujeres asesinadas a manos de sus parejas, 647 en la última década y 44 en lo que va de año, o de los niños asesinados por violencia de género contra sus madres, siete en lo que llevamos de año, la cifra más alta de menores víctimas de esta lacra.

Si tenemos en cuenta que solamente en el segundo trimestre de este año 40.366 mujeres habían presentado denuncia como víctimas de violencia de género, 6.926 más que en el mismo periodo del año anterior, la mayoría con orden de protección o medidas cautelares, estamos ante cifras que muestran la magnitud del conflicto. Al margen de estadísticas y de que, en una sociedad democrática, constituye una manifestación inaceptable de discriminación, desigualdad e inequidad, se trata de un problema de salud pública de primer nivel y un serio problema sociosanitario que afecta a toda la sociedad y, por supuesto a la profesión médica.

Porque son los médicos y, en especial, los profesionales de Atención Primaria, los primeros en detectar, cuando una mujer acude a consulta con lesiones sospechosas o bien con demandas reiteradas donde no se objetiva ninguna causa orgánica, que detrás de ellas puede haber maltrato o violencia. Es en este espacio de relación médico paciente, cercano, de confianza y continuado en el tiempo, donde las víctimas de violencia y/o maltrato se atreven a compartir su situación. Nuestro papel no se debe limitar a curar heridas o efectuar la pertinente tramitación judicial ante un posible caso de violencia de género. Debemos ir más allá de la atención y actuar en la prevención a través de una detección temprana que dé lugar a la utilización de los diferentes recursos que la sociedad pone en favor de la mujer víctima de la violencia.

Es en el espacio de relación médico paciente, de confianza y continuado en el tiempo, donde las víctimas se atreven a compartir su situación

El hecho de que tan solo un 5% de los casos de violencia de género denunciados sean detectados desde la Atención Primaria evidencia que, aunque se hayan establecido protocolos para percibirlo, aún queda mucho camino por andar hasta incidir en la prevención y detección de esa violencia.

La profesión médica española y también la iberoamericana, a través del Foro Iberoamericano de Entidades Médicas, lleva años alertando sobre este problema y asumiendo la responsabilidad profesional y ética que nos marca nuestro Código de Deontología que entre otras obligaciones, nos exime, precisamente, del secreto profesional en caso de malos tratos y/o agresión sexual.

También desde la Asociación Médica Mundial se ha revisado en dos ocasiones la Declaración sobre Violencia Familiar de 1996, que afecta no solo a las mujeres, sino también a los niños y ancianos y se ha dejado claro el importante papel que juega el médico en la prevención y tratamiento de la violencia familiar, dejando constancia de su labor en el tratamiento no solo de las heridas, sino en las enfermedades y problemas psiquiátricos derivados del maltrato, pero también, en la coordinación con los servicios sociales de la comunidad o cualquier otro que sea de utilidad para las víctimas.

Las mujeres víctimas de malos tratos utilizan un 20% más los servicios sanitarios que las que no lo sufren

En cuanto a la atención sanitaria en sí, estamos ante un problema de salud que va más allá de las lesiones o golpes producidos en cada agresión porque la violencia mantenida ya sea física o psíquica genera una serie de problemas crónicos de salud que generan la necesidad de atención sanitaria. Según datos de la OMS, las mujeres víctimas de malos tratos utilizan un 20% más los servicios sanitarios que las que no lo sufren.

Para todo ello, los médicos debemos comprometernos con una formación y capacitación adecuada para afrontar este problema de salud pública, tanto en el grado como en la especialidad y el postgrado, es decir, formación médica continuada que nos faculte de una manera integral a la hora de detectarlo, afrontarlo e investigarlo, comprendiendo los factores de riesgo, la frecuencia, etc., para, en definitiva, ofrecer la óptima atención a las víctimas.

El Pacto de Estado contra la violencia de género aprobado este año viene a refrendar nuestra posición con la introducción de la educación sobre igualdad en las carreras profesionales, entre ellas, las sanitarias, así como el acuerdo sobre prevención precoz sanitaria, con protocolos de detección de víctimas de violencia machista en urgencias y Atención Primaria. El hecho de que se ponga en marcha una clave de seguimiento en las historias clínicas para identificar los casos favorecerá, sin duda, la coordinación entre profesionales para que estos puedan interpretar adecuadamente los síntomas de la violencia de género.

Esperemos que esta fecha del 25 de noviembre, que tiene su origen en el asesinato de las hermanas dominicanas Miraban en 1960, no sea una fecha más en el calendario y ese Pacto de Estado que han firmado la práctica totalidad de los partidos sea un paso importante en la lucha contra este grave problema. Hay que transmitir a las víctimas que hay salida y que todos, también su médico de Atención Primaria, puede ayudarle a afrontar sus miedos y buscar una salida para liberarse del ciclo de la violencia. Ha llegado el momento de la prevención y de la detección.

Serafín Romero es presidente de la Organización Médica Colegial.

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Qué debe hacer un médico ante las mujeres que sufren violencia