Indios americanos

Hay una pregunta inevitable ¿Con esta historia de amor, travestismo, violencia y supervivencia en la América del XIX no se corre el riesgo de hacer poco plausibles a los personajes? “¿Por qué? Había historias así en aquella época en América. Solo había que contarlas”, responde algo más serio antes de enseñar dos fotos (en una, dos soldados posan sentados con una mano en la pierna del otro; en la otra, cuatro niños vestidos de niñas miran a la cámara). “¿Ves? Era obvio aunque no se dijera. Para un escritor esto es magia. Una foto sin más información, todo el espacio del mundo para crear”, explica.

Una epopeya gay en la América del exterminio de los indios | Cultura | EL PAÍS

Las catedrales del cielo empieza el día después de los atentados del 11-S y narra a través de saltos temporales la historia de varias generaciones de los LaLiberté, una familia ficticia de obreros del acero de la reserva de Kahnawake, junto a Montreal. “Nueva York escaló el cielo con el sudor y la sangre de nuestros padres. No hay obra de altura, puente metálico o rascacielos donde no se oigan, en todo lo alto, órdenes, indicaciones o tacos en nuestro idioma”, cuenta en la novela el último de la saga, John. “Todo lo que se describe en el libro es verdad, salvo los personajes”, matiza el autor.

‘Las catedrales del cielo’: Los indios que elevaron el cielo de Manhattan | Cultura | EL PAÍS

Publicó cientos de historias sobre temas que previsiblemente les interesaban a ellos como una ceremonia vudú, la visita a la trastienda de un harén o la técnica de reducir cabezas de un hechicero jíbaro (bajo el impagable título, El brujo tardó cinco días en reducir la cabeza de la chica, entonces la orgía comenzó, que hoy cosecharía buenos dividendos en la red). En un singular caso de polivalencia, la autora fue ella misma portada de alguna de aquellas revistas (Modern Man, diciembre de 1959), combinando la labor de escritora y pin-up. Así estaba el mundo entonces.

El mundo prohibido de la Princesa Jaguar