Infravivienda

En el año 2015, la maestra vio la luz al final del túnel: esa luz era la Cooperativa de Vivienda de Nylanda, que forma parte del Foro Urbano Local de Kisumu y que tiene como objetivo ayudar a sus miembros, que viven en cinco barrios pobres, a adquirir una vivienda digna. Ochieng comenzó a contribuir con 500 chelines kenianos al mes (cuatro euros) y, a su vez, se unió al Sindicato Nacional de Cooperativas de Viviendas de Kenia (Nachu), una organización que construye casas asequibles para personas con pocos recursos en terrenos no urbanizados.

Kenia: De la chabola a un piso por cuatro euros al mes | Planeta Futuro | EL PAÍS