Julianne Moore

En Berlín, los debates los coorganizaba el Instituto Sueco de Cine, que ya ha logrado la paridad a través de cuotas en las subvenciones. Anna Serner, su directora, explicaba que “solo este tipo de acciones económicas son capaces de cambiar la estructura de la industria”, pero que a largo plazo son los programas educativos los que cimientan los avances sociales.

Berlinale 2018: El #MeToo logra feminizar el guion de las películas y la agenda del festival | Cultura | EL PAÍS

¿Puede el cine ayudar a cambiar el mundo?

No. Yo creo que las películas simplemente reflejan el momento que vivimos. Lleva dos años hacer una película, por lo que el cine nunca va a ir por delante de los acontecimientos. La era cinematográfica que más me gusta es la que va de 1964 a 1976. En 1964, como acabábamos de salir de la crisis de los misiles con Cuba y del miedo a la catástrofe nuclear, llegaron títulos como ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, Punto límite y El espía que surgió del frío. Y luego el cine reflejó la revolución sexual, la lucha por los derechos civiles, el movimiento por los derechos de la mujer, la guerra de Vietnam y la irrupción de las drogas. Todo eso generó un gran cine hasta 1976, con películas como Todos los hombres del presidente y Network…

“Los prejuicios raciales son profundos en EE.UU.”