Museo Reina Sofía

Al sur del continente, en Argentina, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) tiene programadas dos exposiciones con nombre de mujer para la primavera: el de Irene Kopelman (Córdoba, 1974), Puntos cardinales, será la primera exposición en su país de esta artista afincada en Ámsterdam, un proyecto en proceso —esta es la fase que más le interesa— que surge de diferentes expediciones con biólogos, geólogos y expertos en otras disciplinas. Y Sara Facio (San Isidro, 1932) será la protagonista de la otra muestra, ella y los retratados por esa consagrada fotógrafa durante un periodo muy concreto de la historia de Argentina: entre 1972 y 1974, de ahí que la exposición se titule Perón, ya que las imágenes son la mirada fotoperiodística que Facio puso sobre este Gobierno.

Hay que mirar más a las mujeres | Blog Mujeres | EL PAÍS

T. J. C. En la batalla propagandística de la Guerra Civil había un motivo constante en ambos mandos: la madre sufriente, la mujer que sangra. Hay incluso un comentario un poco sucio de W. H. Auden en sus diarios en el que dice que no es posible viajar por España sin toparse por todas partes con madres que sangran. Es bastante execrable la observación, pero apunta a algo real: el abuso de las mujeres como principales objetivos del horror. Las hay en el Guernica, pero no están usadas de un modo manipulador. Es como la materialización antes de tiempo de la idea del daño colateral. El Guernica es un recordatorio décadas antes de comenzar guerra de Irak. ¿Daño colateral? ¿Colateral a qué?

“Picasso anticipó en décadas la idea de daño colateral” | Babelia | EL PAÍS