PNV

La bomba del 17 de marzo, además de dos muertes, causó graves pérdidas materiales y daños, que retrasaron aún más los trabajos de una central que comenzó a edificarse en 1972 como parte del proyecto eléctrico nacional emprendido por Franco y que pretendía independizar el consumo eléctrico de la región. Las acciones de ETA fueron continuas y, un año y medio después, en junio de 1979, el grupo consiguió introducir otro artefacto en las turbinas de la planta, provocando la muerte de otro obrero. Apenas dos semanas antes, una activista antinuclear fallecía por disparos de la Guardia Civil en una manifestación en Tudela (Navarra).

La bomba de ETA que sentenció a la central de Lemóniz