Toturas

«Matar se vuelve una droga. Es como cuando consumes crack: siempre quieres volver a fumar y cada vez en mayor cantidad», declaró Teresa. Dijo que, por ejemplo, alguna vez la mandaron a matar a una reclusa de la banda contraria a la que ella pertenecía. «Los sentimientos feos de la infancia son el motor para odiar a quien no te hizo nada».

La mujer que mata dentro de Barrio 18, una de las pandillas más peligrosas de Centroamérica – Derechos Humanos