Vanity Fair

Hubo diversidad racial, sexual y también de género. Tenías conviviendo en la cartelera películas de acción, familiares, comedias de todo tipo, fantasía, ciencia ficción, eróticas, dramas judiciales, de época, thrillers. En el cine de los 90 había de todo a la vez. Y es que ese cine nos ayudó a crecer como sociedad. La mejor forma de entender cómo se gestionaban los conflictos raciales, cómo la mujer encontró su lugar en esa época o cómo el colectivo LGTB empezó a tener presencia y a normalizarse es viendo las películas que se hicieron. Fue una década que empezó sin personajes homosexuales protagonistas y acabó con La boda de mi mejor amigo y Mejor… imposible, películas con personajes gays. Hoy los géneros están más reducidos: o tienes blockbusters o dramas adultos. Todo lo demás se estrena en Netflix o se consume de forma distinta.

Juan Sanguino: “El cine de los 80 fue machista; el de los 90 nos ayudó a crecer como sociedad”